Antes – Durante & Después

Hablamos sobre: El método KonMari
Publicado en diciembre 3, 2018
 “La felicidad no se encuentra al final del camino sino a lo largo de él”

En mi proceso como Consultora KonMari y coach , aprendí la importancia que tiene nuestra historia y nuestro pasado. También aprendí a respetar y apreciar el valor de las cosas que han sido parte de nuestra vida. Recordar por qué y cómo obtuve algo  (un nuevo trabajo, una nueva experiencia, un vestido nuevo, zapatos nuevos, …) es importante para mí, no solo porque me permite recordar la razón del porque llego a mi vida en primer lugar, y comprender también cuál es el valor que me aportará la cosa y/o la experiencia que he obtenido. Personalmente yo creo que todo en esta vida tiene una razón de ser. ¡Para mí, esa es la importancia, la emoción del recordar el Antes!

A partir del momento en el que la experiencia con el objeto y / o la situación comienza, nos enfrentamos a nuestras expectativas versus la realidad, aprendemos a utilizar y a enamorarnos del objeto y / o la situación o simplemente nos enojamos y nos frustramos con este. En la mayoría de los casos nos tenemos que adaptar, hacer cambios, dejar ir viejos ideales, cambiar. Tenemos que aprender a adaptarnos al uso del nuevo objeto o al entorno de la nueva situación. Esta parte del camino también es importante para mí porque nos permite aprender y crecer.

Luego, llegamos al período final. Terminamos con la situación y/o con la utilización del objeto. Alcanzamos nuestro objetivo, terminamos lo que comenzamos. Llegamos al resultado final. Llegamos a ese «Después» para el que estábamos trabajando. La mayoría de las veces, pensamos que se terminó, que ya no habrá otra oportunidad de utilizar el objeto o de revivir la experiencia, pero siempre habrá la oportunidad de comenzar de nuevo. Siempre podremos reutilizar un objeto o darle otro uso. Comenzar una nueva situación. Reinventar la utilidad de un objeto y/o reinventarnos nosotros mismos para convertirnos en alguien más.

En este artículo de mí blog, quiero compartir con ustedes la experiencia que he tenido como Consultora KonMari y coach. Compartiré las fotos del antes, durante y después de mis experiencias y el trabajo realizado con mis clientes y a título personal.

Déjame comenzar con mi último proyecto:

  1. Mi nueva oficina en casa.

Desde hace algunas semanas estoy trabajando tiempo complete como Consultora KonMari y coach. ¡Ya no soy un consultor de medio tiempo para proyectos de la UE! Empecé a reinventarme hace cuatro años cuando durante un viaje en Japón descubrí mí “Ikigai» (¡escribiré próximamente la historia complete de esta magnífica experiencia en mí blog. ¡Lo prometo!). ¡Así que aquí estoy ahora! Trabajando cómo un experto independiente en organización y well-being (home/office organizer), haciendo el trabajo de mis sueños: ¡ayudar a las personas a encontrar la felicidad!

Tengo varios espacios en la casa donde puedo trabajar: un escritorio en la habitación de las visitas, el escritorio de mi esposo en la sala, la mesa del jardín (donde podre trabajar solo durante el verano), pero no tenía un lugar que podía verdaderamente llamar «mi oficina». Además, quería continuar usando mi antiguo «escritorio de secretaria» (que le compre a un colega hace 10 años) como mi escritorio oficial. ¡Es mueble realmente me trae mucha alegría!

¡Así que decidí dejar que mi creatividad se exprese! ¡Y Bingo! Encontré el lugar perfecto: ¡La sala de juegos de mis niñas! Esta es la foto del “antes” del armario donde guardamos los juguetes:

Solo debí mover el armario con las cajas de juegos de Clara para hacer el lugar para poder poner mi escritorio en medio del armario. Y el resultado ya me hacía sentir muy feliz. Pero sabía que podría conseguir que el lugar fuera aún más alegre.

Durante el tiempo que pintamos y organizamos todo, estamos seguros de que la idea había sido excelente, ya que, de hecho, he podido solucionar un problema que tenía antes cuando debía trabajar desde la casa: mis niñas siempre querían estar a mi lado mientras trabajaba. ¡Con los cambios hechos en la sala de juegos el resultado inesperado ha sido que cómo estamos juntas, ya puedo trabajar tranquila, sin ser molestada!

La foto del “después” es la que me hace más feliz, no solo porque representa mi sueño de trabajar como organizadora independiente, sino también porque recibo las buenas energías de mi mueble “secretaria», de la sala de juego, de mis hijas. Puedo ver mi jardín desde mi escritorio y hasta recibir visitas inesperadas (vean la foto del gato del vecino)

¡Nuestra sala de juego / mi nueva oficina se convirtió en el punto de partida de un sueño hecho realidad! Y un lugar mágico lleno de alegría y felicidad.